miércoles, 12 de octubre de 2011

Aviso: volvemos a las andadas...


Aunque han pasado ya un par de meses desde la última vez que publicamos algo en este humilde y modesto blog y la principal motivación del mismo –nuestro viaje a Praga y Bratislava- evidentemente ha tiempo que llegó a término, han sido muchas las voces de lectores y seguidores de las terrenales andanzas de Raquel y de un servidor quienes nos han obligado a seguir dando muestras de vida y, sobretodo, a retransmitirla sin recato alguno por la Red a través del “Blog de Raúl y Raquel”.

Para nuestra sorpresa, no solamente nuestros familiares y amigos más allegados han hecho cierto seguimiento de nuestras correrías, sino que también tenemos constancia de otras personas (amigos de amigos o -en el caso de nuestro querido y singularísimo amigo Samuelson- compañer@s de trabajo de amigos) sobre las que no pensábamos que pudiéramos tener ninguna influencia. Pero resulta que sí, que la red de redes tiene unos caminos inescrutables y que sus cables (y ondas) llegan a todas partes y, por ende, a tó quisqui.

 Foto: fiel seguidor de nuestro blog poniéndose al día

Y bueno, pues resulta que ese alto en el camino que hicimos allá a finales de agosto en este blog se ha ido convirtiendo en una inquietante fuente de preocupación y desasosiego para estos amigos, conocidos y compañeros de trabajo de conocidos que, con el paso de las semanas y la ausencia de nuevas noticias y publicaciones, no hacían más que preguntarse (a sí mismos y entre sí): ¿Qué ha sido de esta pareja de tórtolos? ¿Qué es de sus vidas? ¡Queremos de saber!

 Foto: el clamor popular

En resumen, esto ha sido un clamor popular. Y ha alcanzado un nivel de decibelios que ha acabado llegando hasta nuestros oídos. Habiendo sucedido esto, ese desasosiego que nosotros mismos creamos ha terminado por contagiársenos a nosotros mismos, de manera que nos habéis hecho conscientes de que este blog no podía quedarse así, en stand-by, en esa especie de inquietante indefinición que nadie sabía si era temporal o iba a quedar así para siempre. Supongo que nuestros fieles seguidores estarían diciéndose algo como “Si éstos han dejado de publicar en el blog, por lo menos deberían haberse despedido”.

Pero no hubo despedida, no. ¿Y por qué? Porque no nos hemos ido todavía y aún nos quedan cosas por decir y hemos vuelto para contarlas. Aprovecharé esta parrafada para, por el morro, metéroslo como una entrada nueva. Así vamos entrando en calor y recuperando la mecánica de su publicación. A continuación intentaré relataros las últimas horas de nuestro viaje, que discurrieron en la capital de Eslovaquia (Bratislava), en una jornada que pasará a nuestro recuerdo por el insano calor que allí soportamos. 

Así que, ya sabéis, volvemos...
Foto: hora de subir la persiana

No hay comentarios:

Publicar un comentario