domingo, 21 de agosto de 2011

Las informaciones prácticas: el ALOJAMIENTO

Si alguno de nuestros estimados lectores, a través de la lectura de nuestras aventuras, se ha visto animado a emularnos y se está planteando hacer un viaje similar al nuestro, vamos a dedicar esta entrada a plasmar algunas informaciones prácticas que pueden ser de mucha utilidad para los viajeros con menos experiencia.

También vamos a hablar de los hoteles donde hemos estado. Es más, vamos a empezar ahora mismo con este punto.

1) Alojamiento en PRAGA

1.a) Euroagentur Down Town (Žitná ul., 53. Barrio de NOVO MĚSTO.Web del hotel DownTown). Ubicado en una calle cercana a la referencial plaza de Venceslao –algo que es siempre muy útil para ubicar nuestra posición en un mapa-, el Down Town es un 4 estrellas que Raquel y yo podemos recomendar abiertamente, pues aunque la habitación donde estuvimos no era especialmente amplia, estaba dotada de todas las comodidades que uno espera de un hotel de esta categoría (a/a, minibar, caja fuerte, pantalla plana y wi-fi) y el desayuno era un aprovechable buffet libre (eso sí, no esperéis maravillas de la fruta fresca en esos países). Mención especial merece la cama de matrimonio, construida a base de unir 2 colchones individuales de 90 cms de ancho. Acostumbrada la pobre Raquel a mis (involuntarias) invasiones nocturnas, la amplitud de esta cama fue especialmente apreciada por vuestra querida amiga.

                                           Foto: Raquel mostrando la cama de 1,80m. de ancho

P.S.: La cadena hotelera Euroagentur tiene otro hotel de similar categoría (4*) en el mismo barrio donde estuvimos nosotros; en concreto, en la manzana de enfrente a nuestro hotel (Mezibranská ul.). Se llama Euroagentur SONATA y, aunque nosotros no lo hemos conocido personalmente, si dispone de los mismos estándares que el Down Town, debería ser una estupenda opción para alojarse. Web del hotel Sonata

1.b) Angelis Hotel (Pivovarská ul., 5. Barrio de SMÍCHOV. Web del hotel Angelis). Ubicado en la “calle de la fábrica de cerveza”, el Ángelis es un 3* que nos sorprendió gratamente por varias razones. Para empezar, después de la grata experiencia en el Down Town, nos esperábamos que un hotel de categoría inferior nos supiera a poco. Para colmo, uno se pone ya de mala leche cuando tiene que volver a preparar las maletas para mudarse a otro hotel. El motivo por el cuál no estuvimos en Praga siempre en el mismo hotel no lo voy a explicar aquí, pero aprovecho la ocasión para aconsejaros que no tengáis reparo de ir cambiando de hotel siempre que tengáis la posibilidad de encontrar un ahorro sustancial en vuestras reservas (en nuestro caso particular, este hotel nos salía -20 EUR más barato que el Down Town). Aunque en nuestro caso esta multiplicidad de hoteles no fue algo premeditado, en vista de la experiencia, no podemos descartarlo ni desaconsejárselo a nadie.

Aunque en el fondo reconocemos que esos 20 euros de ahorro son peccata minuta y que no nos hubiera importado en absoluto renunciar a ellos, dejar nuestras maletas quietas y seguir una noche (y un desayuno buffet) más en nuestro primer hotel, la experiencia de conocer un barrio menos conocido de Praga (Smíchov) y ubicado en la misma manzana de la fábrica de cerveza praguense STAROPRAMEN fue una grata sorpresa, pues esto nos permitió hacer una interesante visita al moderno centro de visitas de la cervecería, probar una exquisita cerveza no filtrada (nefiltrovane) de esta marca. De esta visita puede que hablemos en una nueva entrada, aunque si no lo hacemos aprovecharemos ahora para recomendarla vivamente.

En el barrio de Smíchov también hay una estación de tren, que Raquel y yo utilizamos para hacer una excursión de un día a la ciudad de Plzeň (en alemán, Pilsen), que no pasará a nuestro recuerdo con una grata memoria, pues el objetivo principal de la excursión era visitar la fábrica de la cerveza Pilsner-Urquell y resulta que se nos hizo tarde para hacer el tour. Esta visita turística es de obligado cumplimiento para un amigo del cervezón, por lo que nos la apuntamos en el Debe y la aparcamos para un próximo viaje.

Volviendo ya al hotel Angelis, reafirmamos nuestra recomendación al encontrarnos con un hotel con habitaciones amplias y suficientemente equipadas (aunque sin mini-bar), de cama extra-ancha como la otra y en un edificio dotado de un curioso y agradable patio interior que nos recordó a uno de esos “corrales de comedias” del Siglo de Oro o, como yo mismo dije, a un patio andalú.

                                           Foto: el descanso del bloggero

2) Alojamiento en BRATISLAVA
Hotel PARK INN DANUBE (Rybne nám. 1.) Web del hotel Park Inn Bratislava. Supongo que en este hotel, como en tantos otros, la satisfacción del huésped dependerá de la habitación que te haya tocado en suerte ocupar. En base a nuestra experiencia (que es la base sobre la que hablamos), nosotros no podemos aconsejar a nadie que repita allí. Mejor irse a otro hotel (quizá el Radisson Carlton en Hviezdoslavovo nám. ó el Crowne Plaza, ubicado frente al mismísimo palacio presidencial). Si bien por la tarde, en el aeropuerto de Bratislava, nos encontramos con una pareja de alicantinos que también se había alojado allí y con muy buena experiencia por su parte, a nosotros este hotel nos dejó bastante decepcionados.

Sobre el papel es un 4*, pero nuestra habitación, aunque estaba ubicada en la fachada del hotel con vistas al Danubio y al puente nuevo (coronado por el extraño “UFO”), tenía varias pegas. Para empezar, nuestra fachada estaba cubierta por una especie de tapiz (supongo que de publicidad) que nos impedía tener una vista diáfana del exterior; además, las ventanas no tenían buen aislamiento y el ruido del intenso tráfico de la avenida que discurre por esa fachada se percibía molestamente dentro de la habitación. Pero lo peor fue con el baño: no sólo el retrete estaba separado del resto del baño (literalmente, había un cuarto separado sólo para albergar la taza del váter), sino que los desagües de la bañera y del lavabo no funcionaban bien. Raquel y yo nos duchamos (separados) por la mañana (en Bratislava sólo pasamos una noche) y, a la hora de hacer el check-out (a las 12h. del mediodía), en la bañera todavía quedaba una preocupante cantidad de agua por vaciar.

En resumen, a pesar de la buena experiencia de la pareja de alicantinos del aeropuerto (suponemos que ellos sí recomendarían este hotel), la nuestra no fue la que debe corresponder a un hotel de 4*: un huésped de un hotel de nivel medio-alto no puede quedar a expensas de que su satisfacción dependa de la habitación donde le ubiquen; si es un 4*, todas las habitaciones deben ser de 4*.

Como guinda al pastel, también debo mencionar la decepción que nos llevamos al comprobar que el hotel disponía de piscina, pero no como servicio propio del hotel, sino como parte de un fitness center al que sí que podíamos acceder, pero previo pago de cierta cantidad. En suma, nosotros no vamos a repetir ahí y no podemos recomendarlo.

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